mar 1a. Adviento (Id=6)

Antífona de Entrada

Vendrá el Señor y con él todos sus santos; aquel día brillará una gran luz.
Ecce Dóminus véniet, et omnes sancti eius cum eo; et erit in die illa lux magna.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Señor y Dios nuestro, acoge favorablemente nuestras súplicas y concédenos tu ayuda en las tribulaciones; que reanimados con la venida de tu Hijo, ya cercana, no volvamos a mancharnos con el pecado.
Por nuestro señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

El espíritu del Señor se posará sobre él

Lectura del Libro del profeta Isaías
11, 1-10

En aquel día saldrá un brote del tronco de Jesé, un retoño brotará de sus raíces.
Sobre él reposará el espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor de Dios; lo inspirará el temor del Señor.
No juzgará por apariencias, ni atendiendo a rumores; juzgará con justicia a los indefensos, a los pobres del país con rectitud; herirá al violento con la vara de su boca, con el soplo de sus labios matará al malvado. Será la justicia el cinturón de sus caderas, la fidelidad, la correa de su cintura.
Habitará el lobo junto al cordero, la pantera se echará junto al cabrito, el ternero y el leoncillo comerán juntos y un pequeño cuidará de ellos. La vaca pastará con el oso, sus crías se echarán juntas; el león comerá paja, como el buey, el niño de pecho jugará junto al escondite de la culebra, el recién destetado meterá la mano en la cueva de la serpiente. Nadie hará el mal ni causará daño alguno en todo mi monte santo, porque del conocimiento del Señor está llena la tierra como las aguas cubren el mar.
Aquel día, la raíz de Jesé será puesta como estandarte de los pueblos; a ella se volverán las
naciones y será gloriosa su morada.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 71, 2.7-8.12-13.17

Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente.
Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in aetérnum.

Para que gobierne a tu pueblo con justicia y tus humildes con equidad.
Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente.
Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in aetérnum.

Que florezca en sus días la justicia y haya gran prosperidad mientras alumbre la luna; que domine de mar a mar, desde el Eufrates hasta los extremos de la tierra.
Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente.
Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in aetérnum.

Porque él librará al necesitado que suplica, al humilde que no tiene defensor, tendrá compasión del necesitado y del abandonado, y salvará la vida de los necesitados.
Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente.
Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in aetérnum.

Que su nombre sea perpetuo y su descendencia dure como el sol; que traiga la bendición a las naciones y lo proclamen dichoso.
Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente.
Florébit in diébus eius iustítia et abundántia pacis in aetérnum.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Ya viene el Señor, nuestro Dios, para iluminar los ojos de sus hijos con todo su poder.
Ecce Dóminus noster cum virtúte véniet, et illuminábit ócu­los servórum suórum.
Aleluya.

Evangelio

Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
10, 21-24

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, el Espíritu Santo llenó de alegría a Jesús, que dijo:
"Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y se las ha dado a conocer a los sencillos. Sí, Padre, así te ha parecido bien.
Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre, sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar".
Dirigiéndose después a los discípulos, les dijo en privado:
"Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen pero no lo oyeron".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor, Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Que los ruegos y ofrendas de nuestra pobreza te conmuevan, Señor, y, al vernos desvalidos y sin méritos propios, acude, compasivo, en nuestra ayuda.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Las dos venidas de Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Quien al venir por vez primera en la humildad de nuestra carne, realizó el plan de redención trazado desde antiguo y nos abrió el camino de la salvación; para que cuando venga de nuevo en la majestad de su gloria, revelando así la plenitud de su obra, podamos recibir los bienes prometidos que ahora, en vigilante espera, confiamos alcanzar.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

El Señor, justo juez, dará la corona merecida a todos los que esperan con amor su venida.
Coronam iustítiae reddet iustus iudex iis qui díligunt advéntum eius.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Como fruto de nuestra participación en este sacramento de vida eterna, enséñanos, Señor, a no sobrevalorar las cosas terrenales y a estimar las del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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